
En la industria gastronómica, la seguridad alimentaria y la higiene no son solo aspectos legales; son la base de la confianza y la salud de tus clientes. Para los profesionales del sector, cumplir con las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) y el Programa de Higiene y Saneamiento (PHS) no es opcional, es una obligación que asegura tanto la calidad de los alimentos como el bienestar de los consumidores. En un mundo donde la seguridad alimentaria se ha convertido en una prioridad, mantener altos estándares de higiene es más crucial que nunca.
1. BPM y PHS: Claves para la Seguridad Alimentaria
En un restaurante, la salud de los clientes debe ser la prioridad. La implementación de BPM y PHS no solo protege la salud del consumidor, sino que también preserva la reputación y competitividad de tu establecimiento. Estas son las mejores prácticas que pueden garantizar un servicio de calidad y sin riesgos:
Buenas Prácticas de Manufactura (BPM)
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Selección de materias primas: Es esencial recibir ingredientes frescos y de proveedores confiables que cumplan con las normativas de seguridad alimentaria.
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Almacenaje seguro: Los productos crudos y cocidos deben mantenerse separados, a las temperaturas correctas, para evitar la proliferación de bacterias.
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Higiene del personal: Capacitar al personal en prácticas de higiene personal, lavado de manos y uso adecuado de guantes y ropa protectora es esencial para prevenir contaminaciones.
- Prevención de la contaminación cruzada: Utilizar utensilios y superficies distintas para carnes crudas y alimentos listos para servir, asegurando su limpieza y desinfección tras cada uso.
Programa de Higiene y Saneamiento (PHS)
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Limpieza y desinfección: Es fundamental establecer un riguroso cronograma de limpieza, asegurando que se utilicen productos adecuados para cada superficie.
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Control de plagas: Prevenir la presencia de plagas mediante el sellado de grietas, almacenamiento adecuado y control profesional es crucial para mantener un entorno seguro.
- Manejo de residuos: Un sistema eficiente para la recolección y eliminación de residuos debe estar en marcha, con contenedores cerrados que se retiren de manera regular.
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Cumplir con las BPM y PHS es crucial para evitar enfermedades transmitidas por alimentos, lo que protege tanto la salud pública como la reputación del restaurante, evitando además sanciones legales. Además, los consumidores cada vez valoran más la higiene y la seguridad alimentaria, por lo que seguir estas normativas se convierte en una ventaja competitiva que genera confianza y fidelidad. En Perú, el Ministerio de Salud exige que los establecimientos cumplan con la Norma Técnica NTS 142-MINSA/DIGESA, y no hacerlo puede resultar en sanciones, multas e incluso el cierre temporal del restaurante.
Para los profesionales en este rubro, el Curso taller de Implementación de BPMs y PHS & Supervisión Sanitaria para Restaurantes, Servicios de alimentación colectiva y afines que se llevará a cabo el 13, 14 y 15 de enero es ideal para actualizarse, fortalecer la gestión sanitaria del establecimiento y garantizar la seguridad alimentaria, contribuyendo al éxito y crecimiento del restaurante.
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