
Según el estudio, Perú representa el 25,8 % de todas las actividades turísticas disponibles en la región, mientras que México aporta 25,4 %, sumando conjuntamente más de la mitad de la oferta de experiencias en América Latina y el Caribe. Estos porcentajes colocan a ambos países muy por delante de Colombia (8,4 %), República Dominicana (7,7 %) y Brasil y Argentina (6,1 % cada uno).
El desglose por tipo de actividad indica que las experiencias culturales lideran con 36,9 % del total, seguidas del turismo activo con 32 % y actividades en la naturaleza con 14,9 %. Las experiencias gastronómicas, un componente estratégico para destinos que buscan elevar el gasto del visitante, representan 22,3 % de la oferta regional.
Este perfil de oferta turístico refleja no solo la riqueza cultural y patrimonial de Perú, sino también la diversidad de productos vinculados a aventura, naturaleza, cultura y gastronomía que atraen a viajeros interesados en vivencias profundas y diferenciadas. La concentración de actividades sugiere que los destinos con portafolio más amplio tienen ventajas competitivas claras en un mercado cada vez más experiencial.
Especialistas señalan que este liderazgo en la oferta es una oportunidad para articular productos turísticos que integren cultura, patrimonio, naturaleza y gastronomía, así como para estructurar paquetes y rutas que permitan extender estadías y aumentar el gasto promedio por turista. En ese sentido, Perú podría reforzar su posicionamiento mediante la diversificación y especialización de sus experiencias disponibles.
El estudio también revela desafíos para otros países de la región, en particular para aquellos que presentan menor oferta de experiencias en categorías como gastronomía, compras y actividades de bienestar, los cuales representan menos del 2 % del total de actividades disponibles.





