
El turismo entra en 2026 con un cambio de rumbo claro: menos decisiones impulsivas y más viajes pensados, personalizados y con propósito. Tras la sexta edición de TIS – Tourism Innovation Summit, celebrada en Sevilla, expertos del sector coinciden en que la industria avanza sin vuelta atrás hacia un modelo más inteligente, digital y sostenible, impulsado por la Inteligencia Artificial y una creciente orientación al turismo regenerativo. En ese nuevo escenario, el viajero deja de ser un simple consumidor para convertirse en diseñador activo de su propia experiencia.
Estas son las ocho tendencias que, según los especialistas, marcarán el corto plazo del turismo:
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Viajero más consciente y exigente: ya no basta con un buen precio o un destino “de moda”. El turista compara, investiga y elige en función de valores como autenticidad, sostenibilidad y respeto por la cultura local.
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La IA como nueva agencia de viajes: la Inteligencia Artificial evoluciona de asistente a planificador integral. Recomienda, ajusta itinerarios y acompaña durante todo el viaje, ganando terreno frente a los buscadores tradicionales.
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Destinos que se gestionan con datos: la masificación deja de ser solo un problema y pasa a ser una variable que se puede anticipar y ordenar. Plataformas de análisis y monitoreo en tiempo real permiten tomar decisiones para equilibrar flujos y proteger la convivencia.
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Del turismo sostenible al regenerativo: la meta ya no es únicamente “no dañar”. El nuevo enfoque busca dejar un impacto positivo: conservar el entorno, fortalecer economías locales y aportar valor a las comunidades anfitrionas.
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TikTok, Netflix e influencers como disparadores de viaje: el contenido audiovisual se consolida como la principal fuente de inspiración. Videos breves y relatos cotidianos influyen más que las campañas clásicas.
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City branding emocional: los destinos empiezan a “contarse” más que a describirse. La identidad, el estilo de vida y las historias locales ganan protagonismo a través de formatos narrativos como podcasts y testimonios.
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Microgrupos por afinidad: además del viaje en solitario, crecen los grupos pequeños de personas que no se conocen, pero comparten intereses y valores. La experiencia se construye alrededor de la conexión y el propósito común.
- Alojamientos con experiencias híbridas: los hoteles y hostels buscan diferenciarse por su identidad y comunidad, combinando tecnología (check-in digital, control por voz) con trato humano y cultura local, en formatos como hostels boutique o colivings.
En conjunto, estas tendencias dibujan un turismo que prioriza la experiencia sobre el simple desplazamiento y que se apoya en la tecnología para ser más eficiente, sin perder la dimensión humana. La industria, presionada por el impacto ambiental y social, se reconfigura hacia modelos más responsables, mientras el viajero asume un rol protagonista: elegir mejor, viajar con intención y dejar una huella positiva donde va.





