
La conectividad aérea entre Lima y Áncash se fortalecerá desde julio con la implementación de dos vuelos diarios hacia el aeropuerto de Anta, en Huaraz. Esta medida responde al crecimiento sostenido de la demanda y forma parte de un trabajo articulado entre el sector público y privado para dinamizar el turismo regional.
Como fase previa, desde abril se incorporarán nuevas frecuencias los días martes y jueves, lo que permitirá escalar progresivamente la operación aérea. El objetivo es claro: consolidar una ruta estratégica que reduzca tiempos de traslado —de hasta nueve horas por vía terrestre a aproximadamente una hora en avión— y mejore la accesibilidad al destino.
El impacto proyectado es significativo. Las autoridades regionales estiman que el flujo de visitantes podría incrementarse de 52 mil a cerca de 200 mil turistas, lo que representa una oportunidad directa para el ecosistema HORECA en la región, especialmente en alojamiento, gastronomía y servicios turísticos.
Desde una perspectiva operativa, esta mayor frecuencia aérea no solo impulsa el turismo vacacional, sino también el corporativo, facilitando viajes por negocios, inversiones y desarrollo de proyectos en la zona. Esto abre espacio para una mayor profesionalización y escalabilidad de la oferta hotelera local.
Con esta ampliación, Áncash se posiciona como un destino con mayor competitividad logística dentro del mapa turístico nacional. Para el sector HORECA, el reto será claro: capitalizar el incremento de demanda con estándares de servicio, capacidad operativa y propuestas diferenciadas que acompañen este crecimiento.




