
Ya hay más de 600 puntos de venta con este modelo en el país, la mayoría en la capital, y representan el 11% de las ventas para el canal moderno. Tiendas de descuento ponen foco en marcas propias.
En un contexto de crisis política y económica, el factor precio cobra cada vez más relevancia. En ese sentido, el canal moderno (supermercados) encuentra en las tiendas ‘hard discount’, o también conocidas como tiendas de descuento, la forma de seguir creciendo, explica Patricia Pellón, gerente comercial de Lock & Asociados. Las tiendas de precios económicos aparecieron en las periferias de la capital.
“Las aperturas de tiendas como Mass o Hipermercados Precio Uno no se detienen, ya hablamos de casi 600 que están ubicadas en su mayoría en Lima y un promedio de 35 en provincias”, detalla. A diferencia de los supermercados, las “hard discount”, ofrecen formatos más pequeños por lo que compiten directamente con el canal tradicional, explica el gerente comercial.

“El surtido de marcas es más limitado porque le ponen énfasis a las marcas propias”, refiere. Con estas, precisamente, compiten con las bodegas y hasta mercados. Así, cada vez más adaptan el portafolio para competir con estas marcas. Ello, no significa que los supermercados queden atrás, pero las tiendas de descuento permiten estar mucho más cerca del consumidor.
Actualmente ya crecen a un ritmo más acelerado que los supermercados y representan el 11% de las ventas del canal moderno (hasta el año pasado 9.6%), según los datos de Lock & Asociados. No obstante, hay que tomar en cuenta que la base es más pequeña, comenta Patricia Pellón. Por otro lado, el gerente de la consultora explicó que estas tiendas de precios económicos se caracterizan por ofrecer locales básicos y emergieron en las periferias de la capital.
“Ahora están posicionadas también en Lima Moderna, además han mejorado la decoración de los espacios”. Esto también se debe, explica, a que se han sumado nuevos jugadores como Vega, que antes solo operaba en Lima Norte. “Es más fácil para el canal moderno expandirse con locales de menor tamaño porque también requieren de menor inversión”, señala Pellón.
Jesús Lock anota que, ante el constante encarecimiento de productos, se están reduciendo ligeramente los gramos de algunos productos. “Por ejemplo ahora hay bolsas de 900 gramos, gelatinas que ya no rinden 12 porciones, sino seis u ocho”, sostiene. Por su parte, la venta de non food en supermercados ya retomó su nivel prepandemia. Estos se dispararon en los últimos dos años debido al mayor tiempo de estadía en el hogar.





