
La tradicional celebración en Puno, considerada una de las manifestaciones patrimoniales más importantes de América Latina, reportó un impacto económico superior a los S/ 117 millones, según cifras oficiales del sector turismo y comercio. Este flujo de recursos tuvo efectos directos en el consumo local, la ocupación hotelera y el gasto en servicios asociados a la festividad.
El aumento de visitantes durante el periodo festivo generó una alta demanda de alojamiento, con ocupación hotelera que supera porcentajes habituales para la temporada, beneficiando tanto a cadenas hoteleras como a emprendimientos de hospedaje familiar. Además, espacios gastronómicos y establecimientos de restauración reportaron incrementos notables en ventas vinculados al turismo religioso y cultural.
En la vertiente comercial, la festividad impulsó la actividad de artesanos, comerciantes ambulantes y negocios diversos, quienes aprovecharon el flujo peatonal para aumentar transacciones. La oferta de productos tradicionales, alimentos típicos y servicios complementarios fue un atractivo clave para el gasto de los turistas.
Autoridades y operadores turísticos destacaron que este impulso económico no solo representa un incremento temporal de ingresos, sino también una oportunidad para consolidar la marca destino Puno, mejorar experiencias de visitantes y fortalecer cadenas de valor en servicios culturales, hotelería y gastronomía.
El impacto de la festividad refuerza la importancia de las celebraciones tradicionales como motores de actividad económica en regiones con fuerte componente cultural, promoviendo inversiones en infraestructura, capacitación de servicios y articulación entre sector público y privado para mejorar la competitividad del destino.





