
Cusco ha sido ratificado como sede de la XXI Feria Internacional de Turismo (FITBONIOTUR 2026), un evento estratégico que congregará a los principales operadores mayoristas, aerolíneas y cadenas hoteleras del mundo. Esta edición no solo busca promover los destinos tradicionales, sino diversificar la oferta hacia el turismo de lujo y de experiencias sostenibles. La feria es el escenario crítico donde se cerrarán contratos de preventa para las temporadas 2027 y 2028, asegurando el flujo de divisas.
El impacto económico proyectado para esta edición es significativo, considerando que el turismo aporta cerca del 10% al PBI de la región Cusco. Se estima que la feria facilitará transacciones comerciales que podrían superar los US$ 5 millones en intenciones de negocios a corto plazo. Además, el evento servirá para medir la capacidad de respuesta logística de la ciudad ante el incremento de frecuencias aéreas internacionales, consolidando al Aeropuerto Velasco Astete como un terminal estratégico.
La relevancia de FITBONIOTUR radica en su capacidad para articular a las pymes locales con los mercados globales, permitiendo que artesanos, guías y micro-hoteles accedan a plataformas de comercialización directa. En un contexto donde el turismo receptivo en Perú busca recuperar sus cifras prepandemia de 4.4 millones de visitantes, Cusco actúa como la locomotora que arrastra el crecimiento nacional. La feria priorizará la transformación digital y el uso de inteligencia artificial en la gestión de destinos.
En términos de infraestructura, la feria impulsará la ocupación hotelera en los distritos de Cusco, Urubamba y Machupicchu al 100% durante los días del evento. Las autoridades locales y el comité organizador han destacado que la seguridad y la sostenibilidad serán los ejes transversales de esta edición. Se espera la participación activa de delegaciones de Europa y Asia, mercados que muestran un renovado interés por el turismo cultural y gastronómico que lidera el Perú.
Finalmente, FITBONIOTUR 2026 se perfila como el termómetro de la competitividad turística peruana frente a destinos vecinos. El respaldo de gremios nacionales e internacionales garantiza que el 100% de las empresas expositoras cumplan con estándares de calidad y sostenibilidad. Cusco no solo recibirá visitantes, sino que dictará la pauta de las nuevas tendencias del mercado turístico mundial, reafirmando su título como la capital histórica y turística de América.





